REGRESO DE BAUCAN AL BIERZO

Publicado en noticias el 12 de Mayo, 2010, 0:18 por Jose Luis Delgado Ayensa

Los pasados días 7 y 8 de mayo la asociación BAUCAN tuvimos el enorme placer de regresar a las bellas tierras bercianas después de varios meses en que otros proyectos nos habían mantenido alejados de aquel emblemático entorno.

El viernes día 7 el baucan ya ondeaba en la torre del homenaje del viejo ULVER.

Tras el largo viaje realizado el día anterior, desde primeras horas de la mañana se fue preparando en la templaria villa de Ponferrada el campamento de evocación templaria que sería montado con motivo de nuestra participación en los actos inaugurales de la actividad programada en dicha localidad, y que tenía por objeto la promoción del Camino de Santiago de Invierno: los "101 kilómetros peregrinos", para lo que se esperaba la asistencia de más de 1500 participantes.

La meteorología no acompañó en este importante acontecimiento, con una lluvia que tuvo su continuidad durante toda la jornada y que, según las predicciones, no parecía fuese a remitir a lo largo de todo el fin de semana.

Finalizada la colaboración en los actos de presentación de los "101 kilómetros peregrinos" y recogidos todos los enseres, los miembros de BAUCAN nos dirigimos a nuestro alojamiento para reparar fuerzas de cara a las actividades previstas para el día siguiente en la antigua fortaleza templaria de Ulver: el castillo de Cornatel.

La mañana del sábado día 8 amaneció relativamente despejada tras las lluvias del día anterior e incluso permitía mantener la esperanza de que no hubiera precipitaciones que pudieran resultar, en cierto modo, incómodas para el desarrollo de lo programado.

Llegamos a la explanada situada en la base del castillo alrededor de las nueve y media, con fuerzas renovadas y cargados de ilusión ante el día que se nos presentaba. Levantando la vista hacia el castillo, situado en la cima de la roca en cuya base nos encontrábamos, podíamos encontrarlo con un aspecto increíble, solemne... Allí estaba la fortaleza, esperando nuestra llegada; podría decirse que nos quería dar la bienvenida habiéndose ataviado con sus mejores galas, que no eran otras que los brillos y las luces provocados por la humedad de las lluvias del día anterior reflejándose en la sencillez de las piedras de su construcción, acompañados de los destellos del rocío en la vegetación circundante, todo ello iluminado por los tímidos rayos de luz que asomaban entre los grupos de nubes que se resistían a abandonar la región.

Una vez preparado y organizado todo el material que había de ser transportado hasta el interior del castillo, comenzamos el ascenso que habría de probar nuestro temple en un terreno escarpado y resbaladizo. Con no poco esfuerzo, pero ayudado nuestro espíritu en todo momento por la armoniosa melodía de los pajarillos, conseguimos por fin instalar todos nuestros pertrechos en el recinto de la fortaleza, dándole nueva vida y evocando lo que antaño fue.

Poco podían imaginar aquellos que desafiaron a la meteorología, que fue empeorando de manera progresiva a lo largo de la jornada, y quisieron acercarse a los muros del castillo, que desde BAUCAN se les guardaba una muy grata sorpresa: la presencia entre nosotros del historiador y experto medievalista Don Gonzalo Martínez Díez, una auténtica autoridad en cuanto al estudio de todo lo concerniente a la Orden del Temple se refiere.

Con un sencillo y emotivo acto, realizado en aquella emotiva fortaleza de Ulver, donde sin ninguna duda vivieron su existencia allá por el s.XIII numerosos caballeros templarios, D. Gonzalo procedió a realizar una bendición de todos los presentes, así como del baussant que a continuación fue izado mientras en el aire flotaba el sonido del toque de cuerno.

Ya cercano mediodía, y con una escasa presencia de asistentes con seguridad debida a unos oscuros nubarrones que amenazaban con descargar su lluvia en cualquier momento, D. Gonzalo tuvo a bien regalarnos los sentidos con una muy interesante y breve charla sobre la presencia templaria en tierras de Castilla y, por lo adecuado del entorno, en aquellos lares bercianos.

Finalizada la charla, y antes de dar por terminadas las actividades de la mañana, los miembros de BAUCAN responsables de su revista gratuita digital "Abacus", procedieron a realizar su presentación oficial explicando sus características y objetivos, terminando la misma con varias felicitaciones y halagos entre las que caben destacar las realizadas por el propio D. Gonzalo, quien además otorgó a la revista algunos sabios apuntes y consejos obtenidos de su enorme experiencia y que, sin duda, servirán para un mejor devenir de la publicación.

Tras las actividades matutinas, emprendimos el camino de descenso del castillo para dirigirnos a Borrenes, donde los miembros de BAUCAN pudimos disfrutar de la gastronomía berciana en "Casa Marisol", en un fraternal ágape compuesto de exquisitas viandas locales regadas por un recio vino de la región y acompañadas de la inigualable sabiduría de D. Gonzalo quien, entre plato y plato, atendió muy amablemente a todas y cada una de nuestras cuestiones e inquietudes históricas.

Saciado nuestro apetito y agasajado nuestro paladar con tan preciosos manjares emprendimos el camino de subida a la fortaleza para comenzar una tarde que se presentaba difícil debido al empeoramiento que había experimentado el tiempo en este paréntesis de mitad de la jornada.

Todavía no habían empezado a llegar las visitas cuando los armeros de BAUCAN encendieron la forja y, desde ese momento hasta la finalización del día, comenzó a resonar entre los muros del viejo Ulver el repiquetear del martillo sobre el yunque dando forma al hierro, que veía la dureza de su alma doblegada por el implacable fuego de la fragua. En estos primeros instantes en que las visitas todavía no habían llenado con su alegre algarabía el recinto, los presentes tuvimos el placer de poder disfrutar del silencio, únicamente roto por el repiqueteo ya mencionado, que hacía rememorar los tiempos en que seguramente los armeros del Temple realizaban aquella misma labor de forja en aquel mismo lugar.

Las visitas que fueron arribando al castillo eran recibidas por el incesante y melódico sonido de la fragua, con la coral de fondo de las gotas de lluvia golpeando la piedra del suelo, lo que sumado a las vestimentas de los integrantes de BAUCAN, daban a todo el entorno de la fortaleza un aspecto único que conseguía transportar a los curiosos turistas a la época medieval, ya perdida en el tiempo.

Se invitó al numeroso grupo de visitantes a entrar a la sala donde por la mañana había tenido lugar la charla ofrecida por D. Gonzalo Martínez Díez y que esta vez servía a modo de sala de exposiciones con diferentes secciones para poder contemplar armamento y documentos de la época. Toño Ruíz, presidente de BAUCAN, realizó una primera exposición introductoria al material expuesto y a la actividad de la propia asociación, explicación que siguieron con interés y atención los asistentes, tras la cual estos últimos observaron con curiosidad todo lo expuesto y realizaron diferentes consultas a los diversos miembros de BAUCAN presentes.

Tras unas breves nociones de manejo de la espada y de técnicas de tiro con arco, impartidas a algunos de los asistentes interesados en el tema por parte de los correspondientes instructores titulados de BAUCAN, los últimos visitantes del día procedieron a emprender el camino de bajada del castillo mientras se extinguían los últimos rescoldos de fuego en la fragua. Antes de recoger los enseres, dando así por terminada la jornada, tendría lugar una muy breve reunión privada de los integrantes de BAUCAN con objeto de evaluar las impresiones y las sensaciones recogidas a lo largo del día. A continuación, y en perfecto orden y coordinación, todos nos dispusimos a organizar y recoger los pertrechos que habíamos portado por la mañana para ascenderlos hasta el recinto, siendo el turno esta vez de transportarlos de vuelta a nuestros vehículos terminada ya nuestra labor en aquel lugar.

Quedando de nuevo el castillo vacío de personas y objetos, una única y última silueta se dibuja sobre las almenas. Es uno de los miembros de BAUCAN que, cuerno en mano, realiza tres toques largos, profundos y potentes que resuenan en las laderas de todo el valle. Tres toques que ponen fin a nuestra presencia en la fortaleza y que suenan a modo de despedida... hasta nuestro regreso.

Con todas nuestras obligaciones de carácter público cumplidas, y ya libres del deber que supone atender a un público tan variado, tanto en sus conocimientos como en sus intereses e inquietudes, nos dirigimos por última vez en este fin de semana a disfrutar de una suculenta y opípara cena en la que, una vez más, primó el espíritu de compañerismo y hermandad entre los comensales, alternándose conversaciones de temática muy seria y trascendente, con otras mucho más mundanas y sujetas a chanza.

Podría parecer que después de cenar hubiera acabado toda nuestra actividad en el Bierzo; pero todavía quedaba una tarea por cumplir: los miembros de BAUCAN responsables de Abacus tenían pensado realizar una entrevista a nuestro invitado de honor, D. Gonzalo Martínez Díez, para su publicación en el próximo número de la revista. Dado que el horario de la jornada no había dado más de sí, se decidió aplazar dicha entrevista para las primeras horas de la mañana del día siguiente, tras lo que cada mochuelo se dirigió a su olivo para descansar de un día de duro e intenso trabajo.

El domingo día 9, antes de partir cada uno a su respectivo destino, se realizó la entrevista que ya se ha mencionado y que discurrió de manera amena e instructiva, ya que para todos nosotros fue un auténtico placer, y consideramos como un honor, el haber podido disfrutar una vez más en ese fin de semana de las sabias y eruditas palabras de D. Gonzalo. Algo más de una hora de duración tuvo la entrevista, si bien a todos los que la presenciamos se nos hizo tan breve como un suspiro; tal fue el carácter y la amabilidad que en todo momento demostró D. Gonzalo.

Terminada la entrevista, con el trabajo programado ya finalizado por completo, y tras los necesarios y sinceros agradecimientos a nuestro insigne invitado y acompañante de estos días, llegó el momento de la inevitable despedida entre los miembros de BAUCAN para, a continuación, emprender el viaje de regreso a nuestros correspondientes hogares... ¡hasta una nueva ocasión!

Para terminar, desde BAUCAN queremos agradecer por medio de estas líneas por un lado, una vez más, a D. Gonzalo Martínez Díez toda su buena disposición en todo momento, toda su ayuda y toda su colaboración prestada durante todo este fin de semana, y por otro lado a la organización de "101 peregrinos" por contar con Baucan, al Ayuntamiento de Priaranza del Bierzo por la confianza que nos demuestra en cada ocasión que pisamos Cornatel, a los guías del castillo, Mari Luz y Gerardo porque hacen  que en Ulver nos sintamos como en nuestra propia casa y a todas aquellas gentes del Bierzo sin cuya simpatía, amabilidad, cariño y muestras de apoyo, este tipo de actividades no podrían ser realizadas.

Sin duda alguna, un fin de semana para el recuerdo.

Jose Luis Delgado Ayensa

navarra@baucan.org